Novelas de misterio y suspense donde los ancianos demuestran que la lucidez y la intriga no tienen edad
«Los ancianos tienen historias vitales apasionantes que merecen ser el centro absoluto de la narrativa, no meros secundarios.»Además de mi práctica clínica diaria como geriatra, he encontrado en la literatura de misterio un canal para reivindicar el papel activo de los mayores en la sociedad. Mis novelas nacen de una convicción firme: los ancianos acumulan una riqueza de experiencias, astucia y sentido del humor que los convierte en detectives de ficción excepcionales.

Relegados habitualmente a roles de fragilidad o pasividad en la narrativa contemporánea, en mis páginas son ellos quienes mueven los hilos de la trama, resuelven los enigmas más complejos y desmontan las coartadas de asesinos que cometen el error de subestimar las canas.
“Miembro de la Junta directiva de la
Asociación Literaria de autores de Navalcarnero